Moriré,
moriré
y mi ciudad seguirá en obras,
moriré,
y por ello no pararan los amaneceres
de despertar a las gaviotas,
moriré
y mi río seguirá contaminado,
llevando desperdicios,
de uno a otro lado
moriré,
y tú nunca habrás puesto empeño
en leer estas notas,
moriré
y tú nunca me habrás amado.
Moriré.
17 de marzo de 2006
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